03 julio 2010

Bifurcaciones.

La rectitud (en algunos aspectos) nos hace pensar que la vida así como muchas otras cosas, es una linea, un camino a recorrer....Habemos muchos que entendemos este camino como un espiral o como un circulo lleno de muchas posibilidades entre si misma, opciones que nos harán en ciertas ocasiones encontrarnos con las bifurcaciones. Seguir aquella trayectoria levemente conocida o entender que la trayectoria a seguir implica tomar esta nueva posibilidad...este nuevo camino.
Como podemos decidirlo? cuando sabemos que ambas opciones poseen ventajas y desventajas, cierta incerteza o aquel sabor indescifrable de justamente... la incerteza, de lo desconocido con la fe de que podrás sobrellevar los altibajos, de lo positivo que siempre puede venir de la mano de la aventura y de embarcarse con convicción. o apreciar y ser realista contemplando un rumbo relativamente conocido, en el regazo tibio de la seguridad, pero por sobretodo de la seguridad que tu decisión interfiere quieras o no- con la de otro ser humano... en mi caso mis rumbos tienen copiloto, mi hijo- y por el y con el, la bifurcación en la que me he encontrado hace que tomar una decisión, un acto en extremo consciente y responsable, el cual puede traer como dije resultados inmersos en lo desconocido.

La madurez juega un papel clave a mi juicio. el tino y la acertividad en la vida son fruto de experiencia... aquella a la cual debo aceptar aun no poseer, en el nivel ( y quizás peco de ser muy autoexigente ) que eventualmente me haría saber que hacer en este caso.

Al final de todo, siento que es el corazón, la guata, la tripa la que me guiará... hará una conversación profunda con mi instinto, y ellos dirán que hacer.... porque al final una buena charla entre estos viejos amigos son la llave para esta bifurcación en mi vida a la cual, sea cual sea el resultado sé que me llevarán al único puerto donde todos los caminos de mi vida deben llevarme:

A SER FELIZ.


( 2 de julio 2010. 12.00 horas en el bus de vuelta a Conce luego de ir y volver a Santiago a posiblemente cambiar de ciudad y de vida....)

2 comentarios:

Ñoña memoriona dijo...

¡Harta suerte!
Es muy cierto. A veces vivimos acostumbrados a las cosas y no somos capaces de ver que hay otros caminos. Darse cuenta de que uno no se las sabe todas es signo de madurez, así que échale para adelante con confianza. A tu fuerza se va a sumar el amor de tu hijo y así no hay cómo equivocarse.

Un abrazo

yafi yofer dijo...

Gracias por pasar por el cuchitril y mucho exito en la busqueda de la felicidad,

Zaludoz